El segundo tramo.- La etapa dos del canje de la deuda que encaró el Gobierno nacional meses atrás impactó positivamente en el mercado argentino. La muestra de voluntad de pago alentó a los inversores a interesarse por los títulos públicos.

Las reservas.- Las reservas del Banco Central por encima de los U$S 51.000 millones también lleva tranquilidad al horizonte del inversor, que observa buena capacidad de pago del Gobierno para cumplir con sus compromisos.

Mejor calificación.- El mix del canje y de las reservas altas llevó a que las calificadoras de riesgo mejoraran la nota de la deuda argentina. Este es un dato clave para los inversores.

El boom de los bonos.- Los títulos públicos argentinos, ante este panorama, comenzaron a experimentar un alza exponencial. Tras la crisis económica mundial, los inversores observan que son atractivos para sacar una diferencia interesante. Los cupones atados al PBI son los preferidos.

Los riesgos.- Los inversores que apuestan a los bonos locales deben tener en cuenta que son volátiles. Un conflicto político o un cambio de rumbo en el mundo K puede voltear las cotizaciones.